lunes, 28 de julio de 2008

Bailar con las más lindas

Por Horacio de Dios
En el estudio de ballet de Olga Ferri y Enrique Lommi, figuras emblemáticas del Teatro Colón, Hermès presentaba su tema del año: el baile. Alumnas, con su clásica cola de caballo, hacían juego con los tutús de tul. Sólo faltaba Edgard Degas para sentirse en el Lago de los Cisnes. De golpe, esas mismas chicas se soltaron y el ritmo del hip hop se apoderó de la escena. Se convirtieron en b-girls y b-boys, oficiantes del break dance tras el legado de Michael Jackson, como los que vemos en Nueva York en los largos pasillos del subterráneo en Time Square. Me la cambiaron pensé, al sacarme de mi libreto hasta que vi el entusiasmo con que se sumaron las espontáneas al baile mientras preguntaban cuando podian tomar clase de hip hop. Argentino al fin, me quedé en el molde como un marciano de uniforme tirando a solemne y aburrido. Recién me avivo que el cuerpo sabe mucho más de lo que creemos que sabe. Esas mujeres de treinta y pico o cuarenta y pico o algo mas sentían que los tambores latían bajo su piel. Y, paréntesis aparte, estaban tan sexis como las protagonistas de Lipstick Jungle en la serie de TV que sucede en edad y éxito a Sex and de City.
Cuando uno/una viaja experimenta cosas parecidas. Porque "lo que hay de nuevo", puede ser aproximarse a la vida que se vive sin tanto prurito. Es una de las razones de la atracción de los festivales del flamenco en Jerez (Andalucia) del O´teá (hula hula) en Tahiti en la Polinesia Francesa y en Oahu, en Hawai, de la danza del vientre en El Cairo y Estambul donde sólo considerarían una aficionada atrayente a Shakira, del Whining con las bandas de metal (percusión con barriles de petróleo) en el carnaval de Puerto España en Trinidad Tobago o de danzas autóctonas de áfrica del Oeste en Ghana y Senegal, para hacer solo algunos nombres.
Porque tengo que agendarme el Quinto Campeonato de Tango que se hace del 16 al 25 de agosto. Se me hace cuento que no estuve en ninguno y que, aún, no me animo a intentar un primer paso.
En esta breve enumeración, que las lectoras podrán ampliar porque son siempre las primeras en animarse a todo lo que vale la pena, hay varios ingredientes. El primero es la curiosidad para explorar. En la música todo es importante pero el baile permite expresar sin pudor lo que no siempre es lo correcto para las abuelas de antes. Por ejemplo nadie se ruboriza al repetir que el tango es un pensamiento horizontal que se expresa verticalmente. Es hablar en difícil aunque suene lindo. En los espectáculos las bailarinas llevan polleras ajustadas (En España decir faldas porque pollera no es elegante aunque nadie ignore porqué) Y por supuesto medias negras caladas como en la portada del CD Bajo Fondo. Con zapatos Elvira con tiritas para ajustar el empeine que puso de moda la compañera de Virulazo. Y es un elogio hablar de piernas de milonguera, de lo nuestro, lo mejor.
La sugerencia para disfrutar mas y gastar lo menos posible, es acercarse a la vida real. En Paris siempre se puede ir al Moulin Rouge y ver el Can Can como lo pinto Toulouse Lautrec, Es estupendo pero cuesta 95 euros el show solo y 125 si quiere comer. Es estar en la platea, igual que en un partido de fútbol. En cambio, sin can can, puede ir a la cancha y prenderse en uno de los muchos bailes populares municipales sobre la playa del Sena. No paga nada salvo por tomar o comer algo en un quiosco callejero de precios económicos. Y al rato, con los acordeones (guinguettes) que brotan por todas partes se meterá en la fiesta sin preocuparse demasiado por saber o no francés o preocuparse si pronuncia bien o mal. Basta con las ganas de divertirse que eso no es fonética sino existencial porque la música lo lleva . Así en Paris igual que en Estambul, Cairo, Dakar, Honolulu, New York o Buenos Aires.

viernes, 25 de julio de 2008

Mil y una Noches en Katmandú

Por Horacio de Dios
Siempre repito que ser periodista es la manera más divertida de ser pobre. Y mucho más si viajamos a ciudades exóticas disfrutando de una vida de champagne aunque tengamos sueldos de cerveza. Por eso es razonable que el lector/a me diga: ¡Cómo lo envidio! Es un espejismo existencial grato porque contagia ilusiones. Imagínese en Kathmandu, en Nepal, cerca del sitio en que nació el Buda sentados en el jardín al atardecer viendo el perfil del Everest, el techo del mundo. Mientras el único sonido que nos acompaña es el rumor del agua de las fuentes. Con imágenes de Saraswati (Diosa de la Sabiduría) en las mesas, los símbolos Mandala en los pisos y pinturas budistas en las paredes. Las ventanas antiguas, filigranas de madera tallada son uno de los símbolos más bellos de la ciudad.No es un museo sino el hotel más singular que conozco. Las habitaciones son muy grandes, con el estándar mas espacioso en el mundo para un hotel de 5 estrellas (de 40 a 60 metros cuadrados,) y todos los elementos de confort pero sin televisor. Lo disfruto al contarlo pero me falta la cereza del postre que fue la noche en el Krishnarpan, su comedor principal. Tuve que sentarme en el suelo y usar una suerte de babero (el mismo que usó otro visitante, el príncipe Carlos). El Menú, en papel también hecho a mano y con mi nombre, igual a todos los comensales, desplegaba 16 platos, a cual mas rico: con vegetales y frutas orgánicas, sin agroquímicos. Nos atendían chicas con sus ropas típicas de polleras largas y chales rojos o pashminas, amarillos y verdes, tintineando sus collares de oro y sirviendo desde un jarrón desde lo alto sin derramar una gota sobre una copa de cobre. Igual a los escanciadores de sidra en Asturias pero de vino cultivado sobre el Himalaya.Cualquier parecido con las Mil y una Noches es simple coincidencia. Hasta Scherezada se hubiera sorprendido.

martes, 22 de julio de 2008

Las huellas de Astor Piazzolla en las calles de New York

Por Horacio de Dios.
La Argentina es un fenomenal mosaico de sangres que llegaron desde medio mundo y conservan sus entretelas emocionales trasplantadas. Por eso atraen tanto los viajes, como lo confirma año tras año el éxito de la FIT. Es un ida y vuelta imaginativo permanente.
Astor Piazzolla es un ejemplo mayor. Nacido en Mar del Plata, criado en Nueva York, formado en Buenos Aires junto a Aníbal Troilo, vivió en Roma y París con la misma naturalidad que ahora se escuchan sus obras en Viena, Sydney o Johannesburgo. No era de aquí ni era de allá, sino de todas partes (Facundo Cabral lo dijo). Y podemos seguir sus huellas a través de sus muchos domicilios. De la casa natal, del cuarto alquilado en los fondos de la confitería Marplatense no queda nada, reemplazada por una de las tantas galerías. Sólo una placa recuerda que allí, en Rivadavia 2527, en Mar del Plata, nació el viernes 11 de marzo de 1921 el hijo único de Vicente y Asunta, de Nonino y Nonina .
Los Piazzolla venían de Trani, de Puglia, Italia. Eran muchas cosas, pero fundamentalmente marineros con espíritu de aventura. "El padre, un hombre inquieto, siempre inclinado a pensar que la vida era más linda en otra parte", escribieron María Susana Azzi y Vicente Collier en su estupenda biografía. Fue Nonino quien decidió llevarlo a Estados Unidos en 1925, cuando había cumplido 4 años y donde vivió hasta los 16.
Vivieron en el East Village, de Manhattan, que es la contracara del turístico Greenwich. Las cosas no cambiaron demasiado en esa parte de Nueva York como lo comprobé al caminar por el entorno de St. Mark s Place que mantiene las características que vimos en tantas películas. Allí, en el N° 8 de la plaza, arriba de un salón de billares, tuvieron su primer hogar hasta que se mudaron a la vuelta. En el N° 313 en la calle 11 Este, a metros de la segunda avenida, está el edificio rojo, con escalera de incendios al frente, con una placa que lo recuerda. Es un escenario que pudo usar el director Martin Scorsese en El Toro Salvaje , con Robert De Niro. Precisamente, Jack Lamotta, en quien se inspiró este film, iba al mismo gimnasio y siendo de su misma edad le dio tal trompada que para Astor fue debut y despedida del boxeo. Justo entonces, don Vicente le regaló el primer bandoneón que había comprado en una casa de empeños por 18 dólares y que selló su destino para siempre.
El barrio sigue siendo un lugar de inmigrantes, antes italianos, ahora ucranios, con su coffee shop Veselka, que está de moda en la trasnoche para tomar algo y comer borscht (crema rusa de remolacha para entrar en calor cuando hace mucho frío). A la vuelta vivía George Raft, un gangster de película que era más auténtico que Los Sopranos .
"Fui criado en Nueva York y tuve calle desde muy chico", decía al recordar de memoria a sus compañeros hasta los 16 años: Nuncio, Nino, Joseph, Rocky Graciano. Uno de sus últimos grandes discos, precisamente grabado en Nueva York, se llama La camorra , quizá su testamento tanguero. Ahí conoció a Carlos Gardel, al que le hacía de guía porque tenía un buen inglés neoyorquino que nunca perdió. De esa relación surgió su papel de canillita en El día que me quieras (ver foto).
Herramientas: GuíaMapa New York, CityMap New York

Adios Nonino, el tema más porteño compuesto en New York



Astor Piazzolla compuso su tema emblemático, "Adios Nonino", en Manhattan, en la calle 92 Oeste, en una casa de departamentos más modernos e impersonales de las que habitaba en su infancia. Aunque Piazzolla escribió casi todas sus obras sobre el piano, esta elegía musical dedicada a su padre, la creo encerrado en un cuarto, con el bandoneón entre las manos, pocos minutos después de enterarse que su padre había muerto. Quería estar solo, en la cocina del pequeño departamento, estaban Juan Carlos Copes y María Nieves que lo acompañaban de gira por Estados Unidos y Puerto Rico. La base rítmica de Adios Nonino fue un antiguo tema compuesto por Piazzolla en París en 1954, "Nonino" al que le agregó una melodía tan inolvidable como profunda.

Dublin, la ciudad de U2

Por Horacio de Dios
Detrás de los pasos de Bono & Cía. Irlanda cambió su imagen en los últimos 15 años y se convirtió en el Tigre Celta. Compite con Londres entre las ciudades de moda sin perder un pasado que se remonta a los vikingos. La isla verde, fue tierra de emigrantes como Galicia. Desde allí vinieron los policías de New York o los mozos de café de Buenos Aires. Eran tan pobres en Irlanda que al expatriarse se llevaban una papa en el bolsillo como reserva porque era su alimento básico. Dublín no es grande para su millón de habitantes. Tiene dimensión humana con buen transporte público y zonas peatonales. El río Lifftey la parte por el medio como el Sena a París. Sobre la entrada del mar de Irlanda, estaban los muelles más antiguos reciclados igual que Puerto Madero. Los nuevos edificios mantienen el ambiente de los viejos barrios con calles adoquinadas. Hay diez puentes que unen las orillas. Entre ellos el del español Calatrava que lleva el nombre de James Joyce quien en su “Ulises” retrató la vieja ciudad en 1904 con precisión de guía. Ha pasado un siglo y, a partir de la pasión que despierta U2, podemos recorrer la ciudad moderna que les pertenece. El líder de la banda, Bono, nació en 1960 como Paul Hewson, a sólo cuatro días de ser derribado por los soviéticos el piloto Gary Power con su avión espía, el U2. También nació en un área vecina, Larry Mullen Jr., el mismo que les propuso a los 15 años crear un conjunto. Los dos restantes, David Howell Evans (hoy The Edge) y Adam Clayton, nacieron en Londres y se criaron en Dublín. Todos vivían bastante cerca, en los suburbios del nordeste. La escuela pública gratuita, Mount Temple Comprehensive High School fue decisiva. Allí puso Larry su aviso en el pizarrón y debutaron en su auditorio, el 10 de enero de 1976 como los “Feedback” antes de varios pasos que llegaron hasta U2. La escuela, que se precia de haberlos tenido como alumnos, no recibe turistas pero se puede conocer a través en Internet: http://www.mounttemple.ie/ Crecieron en el ambiente musical de Irlanda que generó, entre otros, a Van Morrison, Elvis Costello, Mike Oldfield, Enya, Sinead O’Connor o Bob Geldorf, generoso organizador de conciertos benéficos como el mismo Bono.

viernes, 18 de julio de 2008

El día que Carlos Mazalan nos blogueo.

Algunos se preguntaran que tendra que ver un almuerzo con nuestro amigo Carlos Mazalan en una parrilla de Buenos Aires con un blog de viajes y otras yerbas. Mucho. Muchisimo. Carlos es un tecno entusiasta que nos dio el empuje final para iniciar estar aventura blogera llamada http://www.almadevalija.com/ "Y podes hacer esto, y esto otro, y la gente puede participar, y podes subir notas desde tu viaje contando el día a día, mira como subo la foto que nos sacamos desde la iphone a mi blog..." Hace menos de dos semanas, entre chorizos, morcillas y entrañas, Carlos nos iba entusiasmando hasta que al final nos levantamos de la mesa con una irrefrenable ansiedad por iniciar nuestro blog esa misma tarde. Y asi lo hicimos. Como seguimos siendo crónistas a tiempo completo, un párrafo aparte para la parrilla porteña donde almorzamos, Al carbón (Reconquista 875) en el corazón del distrito de El bajo, donde estaba el antiguo Catalinas de Ramiro Rodriguez Pardo. Buena carne, ricas verduras a la parrilla, señal WIFI, pero una pena la acústica que hacia difícil cualquier conversación. Pero el entusiasmo y la energía de Carlos pudieron vencer el ruido de fondo.
Herramientas: Carlos Mazalán

lunes, 14 de julio de 2008

YQ, el casillero del terror

por Horacio de Dios
El huidizo punto G de la excitación sexual femenina dejó de ser íntimo y Antonio Gasalla hace reír con el tema en el Maipo. En cambio el YQ, que la mayoría de nosotros también ignorábamos donde estaba, nos hace llorar. No es la abreviatura de "y, que pasa" de los mensajes de texto sino algo que mete miedo. Porque esa doble inicial que figuraba en los boletos y ahora en los tickets electrónicos, significa el recargo que se suma al costo del pasaje. Hasta hace poco, en el lenguaje criptográfico de las aerolíneas, allí incluían las tasas por aeropuerto y los impuestos que nunca faltan. Hoy, y al compás creciente de los records del petróleo, es el plus por combustible que puede representar 400 dólares, una tercera parte de aumento. Eso en un viaje a Estados Unidos o Europa y más hacia Oriente Por eso resulta tan difícil, entre legos y aun expertos, comprender los números de una oferta en los avisos de los diarios. A veces se habla del bruto, incluyendo el recargo y otras por separado. No es mala fe porque eso es lo que pasaba al explicitar "más los impuestos, etc." que eran comunes a todas las empresas. La diferencia está en el monto, una tercera parte o más de los precios anteriores y que cada empresa calcula de manera diferente según tipo de aviones, distancia y su propia política comercial para no caerse del mercado. Las compañías tradicionales están en jaque y persiguen la reducción de los costos de operación (aeródromos, etc.) y también subsidios oficiales para seguir volando. Las protestas en Europa fueron seguidas por reducción en las frecuencias o eliminación de escalas no redituables mientras en USA se acentúa la decisión popular de apretarse el cinturón consumiendo menos. También afectó dramáticamente a las llamadas aerolíneas de bajo costo (Low Cost) Les resultaría más simple regalar el pasaje que afrontar el precio del combustible cuatro o cinco veces mayor que el boleto. Que para colmo está reservado con mucha anticipación y no debe cancelarse. Por eso, en varios casos, se mudan para actuar desde pistas alejadas, baratas o que buscan desarrollos inmobiliarios y pueden estar a 100 kilómetros de las ciudades de Destino. Ningún transporte es ajeno a esta situación porque todos necesitan energía. Incluso en algunas líneas de cruceros, que venden promociones con anticipación, agregan un plus de 10 dólares por día de navegación. Por supuesto los ómnibus de excursión se encuentran con similares problemas ante un público de menores recursos económicos. Los que menos sufren en esta ecuación son los trenes por su rendimiento superior ya que llevan un volumen muy grande de gente con menos combustible optimizando el uso de la electricidad. Por eso el Eurostar se anticipó varios años con su proposición a revés del Canal de la Mancha y de hecho fue reemplazando a los vuelos entre Londres y París. A su vez amplía su red de alta velocidad. El patito feo, que algunos consideraban anacrónico frente al automotor, se convirtió en el cisne de moda en la generación del YQ. La palabra "affordable", la posibilidad de afrontar un precio sin perder la posibilidad de seguir viajando, se ha instalado en el mundo como un estilo de supervivencia.

Festejando en el Teatro Maipo

Por Horacio de Dios
Fui a ver a Antonio Gasalla al Teatro Maipo de Buenos Aires y lo encontré excelente tanto en la frescura de sus comentarios de actualidad como en su crónica de costumbres con su personajes Soledad Solari y Mama Cora. Pero la mayor sorpresa fue la revista en su totalidd creada por Claudio Segovia que es la mejor que he visto en el Maipo y la aplaudi tanto como en mis tiempos de claque en el paraiso con Eugenio hace una punta de años. Recuerdo cuadros estupendos que podrían haber integrado esta versión de una nueva revista porteña, con un parentesco directo con los mejores espectáculos de New York o Paris y con una coreografía y vestuario excepcional como en sus creaciones Tango Argentino y Black and Blue que pude ver en Estados Unidos . Así da gusto que un teatro cumpla 100 años, más cuando hay salas clásicas vecinas convertidas en estacionamiento como el teatro Odeón o el cine Real. Dos agregados a tener en cuenta: La obra comienza a horario igual que en Broadway. Y el recomendado restaurante del Maipú, porque no es nada común tomar algo o comer en el interior de un teatro rodeado de los recuerdos de afiches y fotografías. Además buenos platos y precios razonables en relación a la calidad de un salmón rosado a la parrilla con trigo cous cous entre hierbas y una copa de vino.
Herramientas: Teatro Maipo

lunes, 7 de julio de 2008

La Medalla Milagrosa, de París a Buenos Aires

Por Horacio de Dios
Camino al aeropuerto de Ezeiza siempre me persigno frente a las altas torres de la iglesia al borde del parque Chacabuco. La cúpula tiene más de 50 metros y se distingue netamente junto a sus dos torres desde la autopista. Y me prometo visitarla, lo mismo que al volver. Aunque no lo haga porque los porteños en general, me incluyo en primera fila, no conocemos a fondo nuestra propia ciudad.
Lo paradójico es que en París, una de las primeras cosas que hago, es ir a la iglesia de la Medalla Milagrosa, precisamente la que inspiró la construcción del templo en Curapaligüe 1185. Donado por la marquesa pontificia doña Adelia Harilaos de Olmos, la construcción se inició justo al cumplirse el 27 de noviembre de 1930 el primer siglo de la aparición de la Virgen María ante la novicia Catherine Laboure. Faltaban todavía tres años para su beatificación y 17 para que el papa Pío XII la declarara santa cuando el cardenal Copello bendijo la piedra fundamental. En París su templo está en la rue du Bac 140, lo recuerdo de memoria ya que es una de las preguntas más habituales de los turistas porque no suele figurar la dirección en la mayoría de las guías. Y es fácil pasar inadvertidamente porque parece un edificio corriente. El punto de referencia para llegar suele ser la gran tienda vecina del Bon Marche y la estación Sevres-Babylone del metro.
La pequeña capilla está dentro del convento de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. En su interior está la imagen de la Virgen mostrando su Medalla y detrás un fresco describiendo la aparición, y al costado del altar el cuerpo incorrupto de la Santa Catherine. El lugar es una fuente de peregrinación constante. Astor Piazzolla era uno de sus fervientes devotos y le dedicó la Suite Punta del Este, la misma cuya introducción fue usada en la banda de sonido de la película Doce Monos, con Bruce Willis. El vivía en la isla de San Luis, a corta distancia de la capilla, a la que iba a menudo junto con su segunda esposa, Laura Escalada. Pero su relación con el culto tenía que ver con el Santuario de Buenos Aires porque en 1947 se había mudado a un primer piso, departamento D, de la avenida Asamblea 1276, en el parque Chacabuco, casi al lado del santuario. Allí vivió junto con su primera esposa, Dedé Wolff, y sus dos hijos, Diana y Daniel, las Tres D como llamaba a su familia. No tenía mucho lugar para un piano grande, por eso trabajó con uno chico vertical. Lo mismo que tuvo que hacer en su último departamento en París, donde otras veces tenía el piano en el balcón por la estrechez del espacio. Tan cambiante en sus creaciones, Astor eligió siempre la misma calle, St. Louis en L´Ille, en los altos de los números 13, 56, 30. Casas medievales con escaleras, sin ascensor ni lujo. París está lejos y más con el cambio del euro. Pero al parque Chacabuco, diseñado por Carlos Thays, se puede llegar en subterráneo hasta la estación de la Medalla Milagrosa. Y admirar sus magníficos vitrales para luego seguir recorriendo el barrio donde enseñó Alfonsina Storni, pintó Enrique Policastro e hicieron música Waldo de los Ríos, Francisco Lomuto, Mercedes Simone o Mariano Mores, que por allí compuso Cuartito azul. Cerca del barrio Cafferata del tango y de la actual Corea Town por la nueva inmigración. Una pichincha para viajeros urbanos por menos de 2 pesos en transporte público, casi la mitad de un euro. Sin olvidar que también hay iglesias consagradas a la Virgen de la Medalla Milagrosa en Santo Domingo 3940, en Nueva Pompeya. Para llegar lo mejor es tomar el subte de la línea E, hasta la estación Emilio Mitre.
Herramientas útiles: Paris City Map / Buenos Aires City Map

Un bus llamado deseo

Por Horacio de Dios
El mundo que conocimos se fue igual que Astor Piazzolla o Frank Sinatra. Nos quedan los recuerdos, las grabaciones, las fotos cuando las cámaras no eran digitales ni servían para hablar por teléfono. En diez años la realidad dejó de ser lo que era. El peso convertible del empate uno a uno termino goleado por el euro 5 a 1. Nosotros tampoco somos los mismos. Pero estamos vivos y con ganas de seguir viajando y la cuestión es encontrarle la vuelta- Hay que estar mas contentos con lo que tenemos que agobiados por lo que nos falta. Por eso hay un Ómnibus llamado Deseo. Gracias al emilio (e-mail en la jerga globalizada) aprendí mucho de los lectores esta semana y me pude ver en el espejo compartido. En muchos mensajes se prefiere viajar como antes, por su cuenta, individualmente, improvisando sobre la marcha al compás de sus ganas.
Comparto la idea pero no me da el cuero igual que a la mayoría. Recuerdo mi visita a la Alhambra. Tuve la suerte de alojarme en el Parador de Granada (hoy 350 euros) y despertarme con el murmullo de la fuente igual que los moros. Ahora, los que quieren visitarla, como me contó la señora Elena, no tienen seguridad de poder entrar porque hay limites si no se han reservado los tickets con mucha anticipación por Internet
http://www.alhambra.info y hay excursiones que no pueden cumplir sus compromisos y la gente queda afuera porque las entradas estan agotadas.
La verdad no es ni mala ni buena, lo que no tiene es remedio canta Serrat que pierde el pelo pero no su encanto.
En España se dieron cuenta que el ómnibus podía servir como carpa itinerante de costo menor. Primero para pasear en su país y luego en la Europa grande de los 27 que forman la UE. Lo que no suele pasar en el resto del viejo continente donde no es tan popular el auto transporte turístico de clase media. Tampoco uno puede, como sucede en Buenos Aires, Córdoba o Rosario, irse hasta la terminal y armar por su cuenta su viaje en varias boleterias. Allí todo hay que hacerlo por Internet y es mas simple adquirir un pasaje en tren o en avión, aun de bajo costo, que en un micro.
No hay, un galgo en la carrocería Greyhound igual que en la película de Marilyn Monroe “Bus Stop” (1956) o las novelas de descubrimiento personal “On the road” (En el camino tipo Jack Kerouac.
En nuestro país nos quejamos, y con razón, de no tener un buen servicio aéreo ni ferroviario. Me gusta pasar el verano en Traslasierra, en Córdoba. A 20 kilómetros, en Villa Dolores, hay una pista donde a lo sumo aterriza una avioneta privada para alegría del pueblo. A la misma distancia hacia el otro lado hay un moderno aeródromo en Merlo, al lado, en San Luis, con muy pocas frecuencias.
Entonces para hacer los 900 kilómetros desde la Capital necesito dos días en auto. Tengo que hacer noche a mitad de camino por el stress de manejar en las rutas nacionales 7 y 8 con doble mano aunque cobren como autopistas. Me juego la tranquilidad o la vida en cada sorpasso por el paso interminable de camiones. Mi solución, y la de muchos, es tomar un micro con coche cama y dormir 11 horas mientras otros manejan. No comprendo porque, con una magnifica flota, no hay más equivalentes a los de España para pasear haciendo escalas en hoteles modestos por Cuyo, el Litoral, el Norte o el Sur. Los jubilados, en sus excursiones fuera de temporada, nos dan un ejemplo a seguir. Los retirados, igual que los mochileros, saben aprovechar el poco dinero que tienen porque lo que mas vale, el paisaje y su gente, no tiene precio. Que de eso se trata. Reconocer que uno es pobre es la mejor manera de dejar de serlo.

Europa en bus

Por Horacio de Dios
El caracol lleva su casa a cuestas y eso no le impide moverse. A su modo, sin pretensión de apuro llega adonde quiere. Algo así me ocurrió cuando recorrí el norte y centro de España en un ómnibus de excursión.
Fue uno de mis viajes más placenteros porque fui haciendo en 14 días escalas en el país vasco (San Sebastián y Bilbao) Santander y Asturias sobre la cornisa del Cantábrico, entrando luego a Galicia por Lugo, A Coruña y Santiago de Compostela para seguir después a Madrid previo paso de Salamanca y Avila. Viajaba con todas las comodidades en un vehículo moderno, con un buen guía profesional en mi propio idioma y amplios ventanales a un paisaje de la España Verde. Usamos las autopistas sólo para los tramos largos y disfrutamos más de los caminos interiores donde se ven las casas y la gente y no empalizadas que son iguales en todas partes. Las etapas eran cortas, menos de tres horas, y me hospedaba una o dos noches en lugares de tres estrellas en cada tramo básico. Tenía visitas programas no obligatorias y tiempo libre para armarlo a mi antojo. Después de un buen desayuno buffet que equivalía a un almuerzo, caminaba hasta agotarme y me dejaba llevar por un tente en pie con las tentaciones gastronómicas de la Madre Patria. Por la noche tenía la comida incluida y caía rendido en la cama con la satisfacción del paseo cumplido soñando con lo que iba a hacer al día siguiente.
Mi experiencia fue muy parecida a la que se ha puesto muy de moda en la Europa Grande, la nueva de los 27. Distinta a aquella película: hoy es martes, debe ser Bruselas. No es una maratón en continuado sino una posibilidad de conocer el menú. Y luego, al saber de qué se trata, elegir los platos que más nos interesan. Los europeos en general y los españoles en particular, han desarrollado un formidable surtido de programas que permiten recorrer el viejo continente a un costo razonable, el equivalente a una palabra en inglés que cada vez se usa más: affordable. Significa no sólo precio menor sino adecuado a mis posibilidades que se angostan cuando uno gana en pesos y tiene que gastar en euros.
Los grandes operadores que organizan estos programas no se limitan a un sólo país o grupo de grandes ciudades sino que arman itinerarios muy diversos que pasan por lugares poco conocidos o que antes estaban detrás de la Cortina de Hierro. Hay para distintos gustos y bolsillos, de la misma forma que en los aviones existe la clase económica junto a ejecutiva y primera
Sobre gustos, afortunadamente, hay mucho escrito y aún más por escribir. Una cosa es un viaje acompañado y otra hacerlo por nuestra cuenta. Pero los costos son muy diferentes porque en grupo se dividen las expensas y se logran mejores cotizaciones para alojamientos o comidas. En cambio uno tiene que enfrentarlo a solas desde los transfer a las propinas del equipaje.
Saber viajar es la clave porque viajar a casi todo el mundo le gusta. El uso del ómnibus no suele ser tan seductor como los trenes y los aviones. Sin embargo se complementan porque no sólo han creado un mercado de turistas que antes no existía sino que al compás del publico introducen variantes. Hay distintos niveles de precios y hoteles mientras se abren alternativas de media confección para ajustarlo a nuestros gustos. Igual que en los cruceros, es posible iniciar el viaje más allá del punto de partida o cortarlo antes. O incorporar opcionales para aprovechar una extensión no prevista o redondearlo por nuestra cuenta para seguir en tren en Eurorail o en los aviones de Low Cost. En todos los casos debemos conocer para ver porque no hay peor ciego que el que no quiere ver ni conocer.