ALMA DE VALIJA

miércoles 13 de agosto de 2008

La guitarrita: pizza de otros tiempos


Por María Virgina Salazar
Entrar en La Guitarrita es sumergirse en los años 60
, aquellos mismos de esplendor que vivían sus dueños, los recordados René Pontoni y Mario Boyé. Estos rivales en el campo de juego —Pontoni jugaba para San Lorenzo; Boyé, para Boca Jrs.— y amigos en la vida cotidiana, decidieron abrir una pizzería que evocara al más popular de los deportes argentinos: el fútbol. Por eso, tanto en la primera sede, que hasta hace poco estuvo ubicada en Ciudad de la Paz y Blanco Encalada, como en la actual (Manuela Pedraza y Cuba), las paredes están colmadas de remeras y de fotos de emblemáticos jugadores del fútbol local de todos los tiempos.
Desde una de esas paredes, la mirada de Pontoni, inmortalizada en un antiguo recorte de diario, contempla el ir y venir de los mozos vestidos a la vieja usanza (saco blanco de mangas cortas y pantalón negro), y las anchas mesas de madera, ocupadas por grupos de vecinos, familias y amigos que se disponen a comer una de las mejores pizzas a la piedra de la ciudad. Y destaco esto porque antes, por la década del 80 y el 90, una genuina pizza a la piedra era más habitual de encontrar. (¿Sería que la cocción “a la parrilla”, tan de moda en estos tiempos, no había sido inventada ni las cajas de cartón del delivery atentaban tanto contra la “crocantez” de la pizza?).
Pero volviendo al look demodé del salón, si hay alguien que “hace juego” con las paredes de azulejos y la barra donde se despachan los pedidos a domicilio, es el señor canoso de grandes anteojos que, vestido elegantemente como un verdadero maître, recibe y ubica al público amablemente. La misma atención brindan los mozos, que recomiendan empezar con una jugosa empanada de carne y seguir con alguna de las variadas y originales pizzas del menú. Claro, no se olvide de acompañar cada porción con una fainá, que se ofrece en la variedad estándar y con cebolla, altamente recomendable. A la argentinísima pizza de anchoas, se suma la moderna de rúcula y tomates secos, la clásica napolitana y otras experimentales. Es el caso de la Bomba (muzzarella, anchoas, calabresa y morrones) y la pizza de la casa, que agrega matambre casero a la habitual base de muzzarella y salsa de tomate. Espíritu de cantina, buena comida y precios muy accesibles ($30 por persona). Para ir y volver, una y otra vez.
La guitarrita. Cuba 3300 y Manuela Pedraza. 4704-0756.

jueves 7 de agosto de 2008

El puentecito. Donde la tira de asado mide medio metro.

Por Julián de Dios.
Hay noches en las que uno sólo puede sentirse "protegido" en la mesa de algún bodegón. Y cuanto más alejado mejor. ¿Alejado de qué? me preguntará usted... alejado de todo. Quizas fue por eso, que el 27 de julio terminamos con un amigo en El Puentecito de Barracas.
Bodegón que parece abandonado a su suerte a metros de donde termina Buenos Aires. De afuera está lo suficientemente camuflado para que no entre nadie que no sepa de que se trata, adentro: silencio, pequeño televisor colgado de la pared sintonizado en el baile del caño, parrilla enorme, mozo serio, ajies a la vinagreta en el mostrador, bandera argentina en la barra, ventiladores de techo, luces de tubo, cartelito de "no se aceptan dólares" en la puerta y suficiente espacio para que ningun parroquiano que haya llegado hasta aqui se tenga que ir con el estómago vacio.
El menú fue simple: bandeja de longaniza ($16), rabas ($28) (si, lo admito, no pega ni con cola, pero era un capricho), dos chorizos ($4 c/u), tira de asado ($29) y papas fritas ($8) para acompañar. Vamos por partes: la longaniza sabrosa y abundante; las rabas normales, los chorizos bien, pero lo sorprendente vino después. La correspondiente tira de asado medía, segun el ojo profesional del arquitecto Gustavo Magda que me acompañaba, 57 centímetros que desbordaban la fuente. Una exageración de carne. Doce huesitos rodeados de carne a punto y grasita dorada. No quedó ni la sombra. Luego un queso y dulce para compartir, varios cafés y una larga sobremesa.
Dos agregados importantes: 1- está abierto casi las 24 horas con la parrilla siempre lista. 2- si es un momento de festejo o una noche para ahogar penas, puede tomar vino sin culpa y volver a su casa sin manejar. Enfrente, justo enfrente, está la terminal del colectivo de la línea 12, que por $1 (0,33 u$s) lo va a acercar al centro de la ciudad. Y de ahí, silbando hasta su casa, pipón pipón.
El Puentecito. Luján 2101 y Vieytes (frente al viejo puente Pueyrredón) 4301-1794. Barracas.

miércoles 6 de agosto de 2008

Momentos del vino. Un imperdible en la Bodega Salentein.












Por Piero Lunati
Ubicado a espaldas de la Cordillera de los Andes y rodeado de los viñedos de la Bodega Salentein, en el nuevo Museo Killka se presenta una exposición única con 19 obras de destacados artistas de los siglos XIX y XX. "Momentos del vino" reune piezas de Ignacio Zuloaga, Federico Pereda Gil Machón y Romà Ribera i Cirera, o los argentinos Gramajo Gutiérrez, Severo Rodríguez Etchart, Arturo Membrini Gonzaga y Horacio Butler, cedidas especialmente por el Museo Nacional de Bellas Artes. En los cuadros se representan vendimias, fiestas báquizas, naturalezas muertas y otras escenas relacionadas con el vino, en un entorno privilegiado. Gracias al moderno diseño del museo, se pueden exhibir piezas de gran tamaño como "La vendimia" (212 x 194 cm), de Max Slevogt, y "Vuelta de la vendimia" (200 x 188 cm), de Ignacio de Zuloaga. Con este último cuadro, el pintor español participó, en 1910, de la Exposición Internacional del Centenario, en Buenos Aires. Esta oportunidad única se debe principalmente al empeño del ex director del Museo Nacional de Bellas Artes Américo Castilla y la curadora de la muestra Julieta Gargiulo, quienes lograron "armar" un evento con importantísimas obras que generalmente no se exhiben ya que se encuentran en los depósitos del Museo Nacional de Bellas Artes.
"Momentos del vino". Pintura europea y argentina en las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes. Desde el 9 de Julio al 5 de Octubre, de lunes a domingo de 10 a 18 horas. Museo Killka, Ruta 89 s/n, Los árboles, Tunuyán, Valle de Uco, a 80 kilómetros de la capital de Mendoza. Teléfono: 02622-429500. Reservas: reservas@killkasalentein.com

martes 5 de agosto de 2008

La plantita del balcón

Por Julián de Dios
Quien sostenga que la obra arquitectónica es algo intocable, obra de un genial arquitecto que el tiempo no tiene derecho a alterar, le recomiendo que camine por la avenida Canning (ok, llamemosla Scalabrini Ortiz) hasta una casa con una plantita en el balcón que jamás hubiera soñado Baldomero Fernández Moreno.
Frente a lo que se puede suponer, no es una casa abandonada. No, simplemente la planta creció, creció, creció hasta que un día no pudieron cerrar la ventana y la dejaron ahi, para el disfrute de los vecinos. Y los fotógrafos. (Está en Scalabrini Ortiz y Gorriti, frente a la comisaría)

Clásicos gastronómicos: Locro del 9 de julio

Por Julián de Dios
Invierno. Reunión familiar. Día patrio: locro.
El 9 de Julio se recuerda la declaración de la Independencia. Junto con el 25 de mayo, son las dos fechas patrias de Argentina. Dos fechas patrias, si, pero dejemos la paradoja para otro momento. Lo cierto es que el 25 es mayo es día de chocolate con churros y el 9 de julio es día de locro. Y estábamos, 20 personas con frio y ansiedad esperando el locro de Bebe Garbarini. Le juro que costó sacarle la receta. Como nos recordaba el inolvidable Gato Dumas "están los chefs con sus libritos y están los cocineros con sus creaciones". Y Bebe es una verdadera cocinera de cocina. Su receta de locro la recuerda de su niñez, cuando su abuela lo preparaba en la cocina ecónomica del campo de Ayacucho. Pero vayamos a los hechos:
Ingrendientes:
Locro. (para 20 personas de buen comer) 1 ¼ kg. Granos de Maiz blanco, 700 gr. Porotos Pallares, 250 gr. Panceta Salada, 4 chorizos colorados, 2 kg. Patitas de Cerdo, 750 gr. Cuerito de Cerdo, 2 kg. Carne vacuna: pecho con hueso , 1 ½ kg. Zapallo Criollo, 750 gr. Batatas
Salsa (fundamental) 250 gr. Cebolla de Verdeo, Pimenton dulce, Ají Picante, Laurel
Intrucciones:
Locro: Lavar los porotos y los granos de maìz y dejar en remojo en abundante agua durante toda una noche. Hervir en el mismo agua con un poco de sal gruesa y cocinar hasta que hierva durante 1 hora. En otra olla hervir en abundante agua: la panceta entera, cueritos y patitas con 1 hoja de laurel juntos. Desgrasar la carne y hacerla hervir aparte durante 1 hora. Al igual que los chorizos enteros. Dejar enfriar, retirar los huesitos y cortar todo en pequeños trozos. Cuando los porotos y maiz estan cosidos agregar todo para cocinarlo durante 30 minutos más. Luego incorporar las batatas y el zapallo criollo cortados en cuadraditos pequeños. La preparacion debe tener siempre liquido y debe mezclarse bien evitando que se pegue en la base.
Salsa: Freir brevemente 250 gr de cebolla de verdeo en aceite o grasa y condimentar con ají picante y pimentón dulce y se agregar a la olla al momento de servir.

Corrientes, una calle que no quiere ser avenida.

Por Horacio de Dios
Hay slogans que pierden actualidad. Por ejemplo repetir que Corrientes es la calle que nunca duerme. En realidad la noche porteña termina rápido por el frío, la falta de dinero para comer afuera, la reducción de los horarios de subtes o colectivos por inseguridad. En cambio por la tarde es un paseo recomendable con o sin vacaciones de invierno. En especial para salir en familia.
Cada esquina tiene un nombre famoso y se pueden organizar concursos para ubicarlas entre padres e hijos. Se hace con estrellas en el piso del Hollywood Boulevard. Podemos jugar a las celebridades con placas de bronce empotradas para que no se las roben en Buenos Aires. Figuras de siempre (Tita Merello, Discepolín, Enrique Cadícamo) junto a los nuevos clásicos (Horacio Ferrer, Raúl Lavié, Atilio Stampone) Con una banda de sonido en vivo en el teatro Alvear, los jueves a las 13, con entrada libre para la gran orquesta municipal que dirige Raúl Garello. La calle con mayor densidad de librerías por baldosa sumando las tiendas de novedades, las de viejo y varias que venden a precios de saldo ejemplares sin abrir, con colecciones de música incluidas. Una Feria del Libro al paso que no cobra entrada para revisar o leer contratapas y solapas.
Muchos teatros que se pueden conseguir a mitad de precio en las Carteleras a la calle en el cruce de Montevideo. Y algunos tienen atracciones gratuitas. Pienso en el teatro San Martín con sus frescos, galería fotográfica, cinemateca, conciertos en el gran hall, etc., sumando para los chicos de cualquier edad sus magníficos espectáculos hoy dedicados a María Elena Walsh o de Títeres en las salas satélites del complejo en La Boca y Almadro.
Con un capítulo especial que es comer y tomar algo a precios razonables, con un toque de novela incorporada. Como el Gato Negro para tomar un café entre fragancias a especias exóticas. En la cuadra de Montevideo, "Vermicelli Street", siempre hay mesas tendidas con manteles de papel. Un bife de chorizo no siempre nos resulta accesible pero podemos pedir fideos con tuco y pesto como hacia Vittorio Gassman con pan abundante. O tararear Chiquilin de Bachin, eterno en la memoria con su ramo de flores de boliche en boliche. aunque esas paredes no estén entre los restos del complejo de teatro que reemplazó al viejo Mercado. Hay, por supuesto, muchos lugares de comida rápida siempre llenos. Un gran chef, Ramiro Rodríguez Pardo fue el inventor del primer Palacio de la Papa Frita. Y, no hay nada mejor que pedir una porción de muzarella de sentados en Banchero o de pie en Guerrin, ahora con platos y cubiertos en lugar del papel de straza. O llevar para casa una gran pizza de ricota, la mejor para mi gusto. Enfrente La Pastafrola tiene sflogiatellas y cannolis que pueden competir con los napolitanos o ensaimadas regordetas que nos hacen sentir en Barcelona. El sabor dulce del matrimonio de tanos y gallegos que es nuestra marca de origen. Hay un hiper quiosco de Arcor con golosinas y mostradores poli rubros porque pueden servir helados o cafés, según el tiempo. Y, si hace mucho frío, como el año pasado, es momento de ir a La Giralda para pedir un Chocolate con churros, con la bebida tan espesa que mantiene la cuchara quieta para remojar a gusto. Y semblantear la calle, cómodos en las sillas thonet, los espejos biselados y las mesitas de mármol que forman parte de la escenografía de los lugares clásicos de nuestra ciudad. Corrientes, una calle que nunca aceptó llamarse avenida, es una platea a un espectáculo que nunca cesa en matinee y vermouth aunque la noche suela hacer mutis hasta los fines de semana.

miércoles 30 de julio de 2008

Escapadas para chicos


SINTESIS: ¿A dónde vamos? ¿Qué hacemos? ¿Dónde podemos pasar un día de campo?, ¿en qué lugares podemos andar a caballo, ordeñar una vaca o armar un campamento? ¿Y pescar? ¿Y si hacemos un picnic?…Estas preguntas y muchas más tienen respuesta en nuestra Guía de "Escapadas para chicos", la herramienta ideal para programar un día o fin de semana de sol, vida sana y alegría a menos de 100 kilómetros de Buenos Aires. Paseos al aire libre, reservas ecológicas, granjas, parques, juegos, estancias, ferias, museos divertidos y otros programas ideales para hacer en familia y amigos. Con toda la información detallada sobre cómo llegar a los diferentes lugares, horarios, edades sugeridas, actividades, información útil y datos curiosos. También varios itinerarios para Escapadas de fin de semana en el mar,en el río, en el campo y en las sierras. Además incluye un muy útil direccionario con restaurantes ideales para ir con los chicos, campings, estancias para pasar el día, lagunas y mucho más…

OPINIONES DE LA PRENSA: "Util ahora que llega la primavera, más de 100 propuestas para pasear con los chicos" Revista Guía para padres. "Una guía ideal para programar las vacaciones" Revista Ahora mama. "Incluye un direccionario completo con los datos claves de cada propuesta" Revista Aerolíneas Argentinas.
Autor: Guillermina Gómez Romero.
Se consigue en las principales librerías del país.

martes 29 de julio de 2008

Mega muestra de Auguste Rodin en un palacio de Buenos Aires

Por Guillermina Gomez Romero
Luego de visitar la Exposición “La era de Rodin” uno comprende inmediatamente el éxito de la misma. Es el primer domingo de vacaciones de invierno, sin dudas la fecha elegida para visitar la magnífica muestra de Auguste Rodin no fue la mejor. La fila de entrada tenía varios metros y ninguno quería perderse la visita guiada que comenzaba a las 17.30 hs. Apuros y nervios por no llegar a tiempo fueron calmados mágicamente por la guía de arte que comenzaba a hablar. Las obras conmueven por sí solas, pero las explicaciones de la visita guiada de una hora de duración valieron la pena. En el numeroso grupo de gente que la seguía fielmente no ví bajas y eso habla bien de dos cosas, primero, la belleza de las obras, segundo, los jugosos datos compartidos no hicieron más que volver el paseo más interesante aún. Es un orgullo para Buenos Aires y especialmente para el Museo de Arte Decorativo albergar estas obras de Rodin que provienen de diferentes centros de arte, algunas del Museo Soumaya de México y otras del Museo de Ponce, en Puerto Rico. Otras piezas locales aumentan el conjunto de este maestro de la escultura. Vale la pena saber que el Museo Soumaya es el segundo museo con mayor acervo de obras de Rodin fuera de Francia, el primero es el Museo de Philadelphia. Da la bienvenida a la muestra “La era de Bronce”, un desnudo de cuerpo entero que deja literalmente sin aliento. Son odiosas las comparaciones, pero la sensación fue similar a la que sentí frente al David de Miguel Angel. Salvando las diferencias de autor, fecha y materiales de las obras.
Las obras se exponen en los diferentes salones del señorial Palacio Errázuriz, en el barrio de Palermo. En el Gran Salón se encuentra la sección “Mitos y alegorías”, donde no solo está Rodin sino otros contemporáneos no tan famosos pero igualmente talentosos a la hora de trabajar el bronce o el mármol. Aquí uno se entera que el gran maestro fue rechazado tres veces en el prestigioso Salón de París. ¿Los motivos? Sus modelos no eran bellos y era cierto. Era gente comun, personas que le transimitían algo y no solo lindos rostros. Dijo Rodin: ”El vulgo imagina facilmente que lo que considera feo en la realidad no constituye material artístico” El comedor del Palacio aloja obras bien conocidas, “El Pensador”, “El Beso” y varias otras piezas de “La Puerta del Infierno”, aquel enorme trabajo inconcluso que tomó vida propia luego de su muerte. El Jardín de Invierno acobija a uno de los “6 burgueses de Calais”, una obra muy fuerte, resistida en su momento, igual que el Monumento a Sarmiento que está en el Parque 3 de Febrero, cuando lo entregó no gustó porque nuestro prócer tenía un gesto muy adusto en su expresión. En el Salón de Baile habitan numerosas fragmentaciones alrededor de las maravillosas manos danzantes, obra que se llama “La Catedral” y que desafía el tiempo pues da la impresión de ser una obra firmada ayer y no hace, justamente este año, un siglo. El Salón de Madame resguarda irónicamente las pocas obras que quedan de Camille Claudel, su amante de triste vida, entre otras piezas de sus alumnos más destacados, Bourdelle, entre otros. La influencia de Rodin en su alumna-amante se percibe claramente en “La Ola”, “La Implorante” y sobre todo en “El gran vals”. Finalmente, un párrafo para el palacio que en su momento habitó el matrimonio Errazuriz, familia aristocrática chilena que mantuvo una fluida relación con Rodin, a quien le encargó algunas obras.
Datos: Museo Nacional de Arte Decorativo. Av. Del Libertador 1902. Martes a domingos de 14 a 19 hs. Visitas guiadas a las 16 y 17.30 hs. Entrada $2.

lunes 28 de julio de 2008

Bailar con las más lindas

Por Horacio de Dios
En el estudio de ballet de Olga Ferri y Enrique Lommi, figuras emblemáticas del Teatro Colón, Hermès presentaba su tema del año: el baile. Alumnas, con su clásica cola de caballo, hacían juego con los tutús de tul. Sólo faltaba Edgard Degas para sentirse en el Lago de los Cisnes. De golpe, esas mismas chicas se soltaron y el ritmo del hip hop se apoderó de la escena. Se convirtieron en b-girls y b-boys, oficiantes del break dance tras el legado de Michael Jackson, como los que vemos en Nueva York en los largos pasillos del subterráneo en Time Square. Me la cambiaron pensé, al sacarme de mi libreto hasta que vi el entusiasmo con que se sumaron las espontáneas al baile mientras preguntaban cuando podian tomar clase de hip hop. Argentino al fin, me quedé en el molde como un marciano de uniforme tirando a solemne y aburrido. Recién me avivo que el cuerpo sabe mucho más de lo que creemos que sabe. Esas mujeres de treinta y pico o cuarenta y pico o algo mas sentían que los tambores latían bajo su piel. Y, paréntesis aparte, estaban tan sexis como las protagonistas de Lipstick Jungle en la serie de TV que sucede en edad y éxito a Sex and de City.
Cuando uno/una viaja experimenta cosas parecidas. Porque "lo que hay de nuevo", puede ser aproximarse a la vida que se vive sin tanto prurito. Es una de las razones de la atracción de los festivales del flamenco en Jerez (Andalucia) del O´teá (hula hula) en Tahiti en la Polinesia Francesa y en Oahu, en Hawai, de la danza del vientre en El Cairo y Estambul donde sólo considerarían una aficionada atrayente a Shakira, del Whining con las bandas de metal (percusión con barriles de petróleo) en el carnaval de Puerto España en Trinidad Tobago o de danzas autóctonas de áfrica del Oeste en Ghana y Senegal, para hacer solo algunos nombres.
Porque tengo que agendarme el Quinto Campeonato de Tango que se hace del 16 al 25 de agosto. Se me hace cuento que no estuve en ninguno y que, aún, no me animo a intentar un primer paso.
En esta breve enumeración, que las lectoras podrán ampliar porque son siempre las primeras en animarse a todo lo que vale la pena, hay varios ingredientes. El primero es la curiosidad para explorar. En la música todo es importante pero el baile permite expresar sin pudor lo que no siempre es lo correcto para las abuelas de antes. Por ejemplo nadie se ruboriza al repetir que el tango es un pensamiento horizontal que se expresa verticalmente. Es hablar en difícil aunque suene lindo. En los espectáculos las bailarinas llevan polleras ajustadas (En España decir faldas porque pollera no es elegante aunque nadie ignore porqué) Y por supuesto medias negras caladas como en la portada del CD Bajo Fondo. Con zapatos Elvira con tiritas para ajustar el empeine que puso de moda la compañera de Virulazo. Y es un elogio hablar de piernas de milonguera, de lo nuestro, lo mejor.
La sugerencia para disfrutar mas y gastar lo menos posible, es acercarse a la vida real. En Paris siempre se puede ir al Moulin Rouge y ver el Can Can como lo pinto Toulouse Lautrec, Es estupendo pero cuesta 95 euros el show solo y 125 si quiere comer. Es estar en la platea, igual que en un partido de fútbol. En cambio, sin can can, puede ir a la cancha y prenderse en uno de los muchos bailes populares municipales sobre la playa del Sena. No paga nada salvo por tomar o comer algo en un quiosco callejero de precios económicos. Y al rato, con los acordeones (guinguettes) que brotan por todas partes se meterá en la fiesta sin preocuparse demasiado por saber o no francés o preocuparse si pronuncia bien o mal. Basta con las ganas de divertirse que eso no es fonética sino existencial porque la música lo lleva . Así en Paris igual que en Estambul, Cairo, Dakar, Honolulu, New York o Buenos Aires.